viernes, 4 de diciembre de 2009

PENSAMIENTOS (dic 09)

READY-MADE COVERS
(por Xavi Martín)

Diciembre es un mes especial, con el se acaba el año y solemos hacer recuento de muchas cosas. Y para nosotros es un mes ideal para presentar algunas versiones de artistas que nos gustan y vestirlas de regalos navideños.

Por una parte las dos primeras fueron preparadas expresamente para esta edición.

La primera "they don't care about us" de Michael Jackson, supongo que era lo menos que podíamos hacer para decirle adiós y darle las gracias. En esta versión nos acompaña nuestra querida amiga Sonia Redondo (Sonia Round para Lila) quien ya ha cantado con nosotros muchas veces aunque nunca habíamos sacado nada juntos. Con ella indirectamente estuvo Alex quien este mes de diciembre llegará al mundo. Pues aquí nuestra versión de unos de sus temas que más nos gustan, completamente en acústico. Este tema es un homenaje a uno de los grandes que se marcharon este año, nos quedaron en el tintero una versión de Antonio Vega y otra de Willie Deville.

La segunda, "Daddy please don't cry" del Rey, Elvis Presley. Simplemente porque Navidad es una buena época para cantar un tema lento de Elvis. Versión semi-acústica con un arreglo de strings de la mano de Lila.

Las dos últimas fueron parte de un juego llamado ready-made covers, en honor al movimiento creado por Duchamp, que consistía en escoger una canción a la hora de comer y en una tarde había que sacarla, prepararla en acústico, grabarla y mezclarla y dejarla tal cual quedase. Se grabaron otras dos que no presentamos aquí, esta vez: "neuronas" de Andy Chango y "jolie Louise" (de la banda sonora de "Doctor en Alaska") de Daniel Lanois.

La tercera, "Can't get you out of my head" de Kylie Minogue. ¿Por qué no? También hay que despedir el año bailando y pasándolo bien y esta canción cumple lo que promete.

Y la última "Marie" de Johnny Hallyday, el rockero francés por excelencia, por méritos y aún hoy una leyenda viva y en forma. Un tema compuesto por un gran artista, también francés, Gerard de Palmas, de reconocido prestigio en la escena francesa. Gracias a mi padre, empecé a escuchar a Johnny Hallyday desde pequeño, y siempre he querido hacer un tema que él interpretara y este en concreto tenía un cierto carácter español en el estribillo que nosotros hemos potenciado.

Feliz Navidad de parte de Lila.

RELATOS (dic 09)

Dickens sucks (Clásico revisitado número 23)
(por Fer Lima)


Que eso de estar durmiendo y que te despierte un fantasma no es algo común, digo yo, por mucho que esté previsto en mi historia y que lo haya escrito aquel inglés de Portsmouth –que, por otra parte, no le gusta a nadie, lo tengo hablado con todo el mundo–, que me da la sensación de que es más bien locura -que estaría bien estar loco de vez en cuando, como para dormir mejor nada más- o al menos sospechoso. Si me pongo a pensar así racionalmente, ni es un fantasma ni niño muerto, y para ser el fantasma de una Navidad tenía más bien pinta de vieja senil, de ésas que miran todo con odio o resentimiento, como evidenciando con los ojos que lo han vivido todo y que ya se les ha terminado la fiesta.
Estaba sentado en mi cama y tenía una guitarra en las manos. Me quiso dar conversación, aunque pareció más capricho que otra cosa, porque no paraba de hablar del futuro y no del futuro de aquí en cuatro o cinco días, sino del futuro-futuro, de ése que es jodido simplemente por el hecho de que todavía no ha ocurrido y que te cuentan con una batería de efectos incorporada.
Me cantó algo de un ser que sólo escribe y que lo acompaña el humo, conceptos teológicos, cientos de libros, un silencio rabioso, un gato obeso que se frota contra los bajos de los sofás y recuerdos difuminados y puramente funcionales.
Ganas de evangelizar que tenía. Y algo huele mal cuando la gente tiene demasiada necesidad de enseñar cosas.
Y ya está, porque me di la vuelta después de estamparle la puta guitarra en la cabeza. Que digo yo que para ser un fantasma sangraba como un cerdo y su sangre tenía la misma textura que la mermelada. Si es que hasta el rigor de la inmortalidad, en los tiempos que corren, parece de juguete.

YO CONTRA EL MUNDO (dic09)


YO CONTRA LOS "GRINCH"
(por Eva Ortiz)

A mí, me gusta la Navidad. Que queréis que os diga. Me gustan todas esas bombillas que adornan las calles y el Corte Inglés. Me gusta formar parte de ese éxodo masivo que allá por el 22 de diciembre inicia un viaje rápido con la única misión de reunirse con los suyos. Me gusta llegar a mi casa y que esté llena de gente revoloteando alrededor de los fogones, bebiendo vino dulce y parloteando todo el tiempo. Sé que hay por ahí una serie de cínicos ateos, agnósticos (estos son los que no se lo terminan de creer pero les asoma un por si acaso para cubrirse las espaldas, que oye, nunca se sabe...) jipis y progres trasnochados que dicen que la Navidad es para adictos al consumismo. A esos, los que disfrutamos con abundante y sabrosa comida, con la compañía (aún queda gente a la que le gusta su familia, de verdad), con los reencuentros, con las visitas que llegan de improviso y corriendo sólo para desearte que pases una buena noche. Los que no ponemos árbol de Navidad pero sí Belén (que culturalmente es lo nuestro, dicho sea de paso), y los que disfrutamos gastándonos la pasta para hacer uso del sistema capitalista ( y le pese a quien le pese, en eso estamos) para comprar regalitos a la gente a la que queremos, les decimos:¡a currar la noche de Nochebuena y Navidad!
A los que argumentan que no celebran la Navidad porque no son católicos, los que hemos dejado ese tipo de argumento pueril y falaz porque la Navidad no es sólo celebrar el nacimiento de un supuesto Mesías, los que hemos visto que más allá del hecho religioso hay un punto de encuentro cultural y social, los que no nos ruborizamos por querer lo que no hemos elegido pero nos ha tocado les decimos: ¡a vivir al monte!
A los que te felicitan con un ¡felices fiestas! En vez de con ¡Feliz Navidad! Los que nos no nos avergonzamos de nuestros orígenes, ni de nuestra historia y ni de nuestras tradiciones obsoletas y de derechas, les decimos que dejen de mirarse el ombligo y de paso de decir tonterías.
A los grinch estereotipados y postmodernos (pues sí, con t, ¿qué pasa?), que se empeñan en reventarnos unas sentadas de cuatro horas charlando tan a gusto, comiendo y bebiendo sin parar, mientras se reparten regalos a diestra y siniestra, les decimos que se queden, si quieren, solos en su casa rabiando pero con tres puntos de sutura en la boca, que no necesitamos recibir ningún adoctrinamiento de lo social- estalinista- políticamente correcto.
¡Feliz Navidad!